Open House Madrid I

Mi experiencia visitando algunos de los edificios madrileños con mayor interés arquitectónico.

En el último post “Madrid: Octubre = Arquitectura” os hablaba sobre todos los eventos de arquitectura que nos encontramos este mes en la capital. Una de las iniciativas que han estado presentes en octubre es la Open House Madrid, que en colaboración con la Semana de la Arquitectura, abrió las puertas de casi 100 edificios, además de estudios profesionales y viviendas privadas.

Como escribí en el anterior post, esta es la segunda edición de Open House en Madrid, pero la primera a la que asisto. Me parece una iniciativa muy interesante en la que poder visitar, de manera gratuita, un buen número de edificios cuyo acceso es restringido el resto del año. Algunos de los edificios con más reclamo se visitan previa inscripción, mientras que en su mayoría tienen el acceso abierto a cualquier visitante que se acerque. En ambos casos, las visitas son guiadas por parte de voluntarios de Open House, siendo gran parte de ellos jóvenes estudiantes de arquitectura de las diferentes universidades de Madrid.

Uno de los complejos que más me interesaba conocer es la Ciudad del BBVA de Herzog & de Meuron, compuesta por siete edificios y finalizada el año pasado. El edificio principal, conocido como La Vela, destaca de manera muy notoria sobre el skyline de Madrid, por lo que me hubiera gustado poder verlo de cerca. Sin embargo, por estos motivos era quizá la visita más reclamada por los ciudadanos y visitantes y a los tres minutos de apertura de las inscripciones, ya no había plazas. Habrá que ser más rápida el próximo año y por fin conocer esta gran ciudad.

Torre Castelar – Rafael de la Hoz

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El fin de semana de puertas abiertas comenzaba el sábado 1 de octubre y para celebrarlo visité (previa inscripción) las oficinas Pérez-Llorca ubicadas en el Edificio Castelar, más conocido como Torre Castelar, obra del arquitecto español  Rafael de la Hoz.

La visita duró unos 25 minutos, de los que más de la mitad transcurrieron en el hall de la planta de acceso. En ese tiempo una persona, representante del despacho de abogados que se sitúa en el edificio, nos habló del origen de la empresa y de cómo llegó hasta ese edificio. Personalmente, creo que esa parte podría haber durado la mitad, teniendo en cuenta el corto tiempo de las visitas, para dejar algo más para la explicación del edificio. Porque la Open House trata de eso, de acercar la arquitectura a los ciudadanos. Pero eso no fue nada con la desilusión general que nos invadió a todos los visitantes cuando nada más llegar nos explicaron que no estaba permitido hacer fotografías ni íbamos a conocer más que la parte pública del edificio, situada en el basamento de éste. Es decir, no íbamos a conocer la torre en la visita de la Torre Castelar. Al tratarse de un despacho de abogados, la empresa se justifica en la confidencialidad. En mi opinión es una pena que no mostraran, al menos, algún espacio de una planta de la torre, ya que tanto la distribución del espacio interior como su construcción poco tiene que ver con el basamento. Respetando los argumentos de la empresa, quizá en futuras ediciones la organización de Open House debería resaltar la inaccesibilidad de la Torre al momento de la inscripción de la visita. Con esto no quiero decir que la visita no mereciera la pena. El trabajo del arquitecto Rafael de la Hoz en la obra original y de su hijo, también Rafael, en la reforma es magistral.

La construcción del edificio terminó en 1986. Se accede al mismo subiendo por una imponente escalinata de mármol travertino. Lo más destacable de esta obra es el volumen colgante, la torre, sostenido por la estructura del núcleo de comunicación que abandona su posición central habitual para situarse al exterior en la parte posterior, oculto desde la fachada principal. De esta manera, la torre parece suspendida sobre el basamento.

También en su día fue una novedad el revestimiento de doble muro de vidrio mateado que acentúa la transparencia de la torre aportando mayor ligereza a la imagen visual.

De la parte pública, cabe destacar el hall principal, diáfano que culmina en el atrio situado al fondo, enmarcado por un alto muro de mármol travertino que juega con las diferentes texturas (pulido y sin pulir) de esta piedra.

Se trata de una de las principales obras de la arquitectura moderna española, siendo quizá la más singular de todo el Paseo de la Castellana, que en su momento fue ejemplo de innovación tanto en su estructura como revestimiento.

Esperemos que en futuras ediciones la empresa embajadora se anime a mostrar algo más de esta obra maestra.

Fundación Francisco Giner de los Ríos – AMID.cero9: Cristina Díaz Moreno + Efrén García Grinda

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El día 2 de octubre comenzó con la visita de la ampliación de la sede de la Institución Libre de Enseñanza. Hace 2 años que finalizó la construcción de este edificio y tenía muchas ganas de conocerlo. La visita duró unos 20 minutos y, aunque en este caso apenas pudimos ver el espacio interior, la explicación realizada en su mayor parte en el jardín me pareció muy interesante además de muy adecuada, ya que todo el edificio gira en torno al jardín, que forma parte del concepto esencial del proyecto.

La rehabilitación y ampliación de esta sede refleja la visión vanguardista que Francisco Giner de los Ríos tenía sobre el espacio arquitectónico, la naturaleza y el paisaje. El jardín fue vital en esa visión, vinculando al máximo la enseñanza al aire libre.

Lo más destacable del edificio, además de su configuración alrededor del jardín, es sin lugar a dudas la envolvente que cubre el irregular volumen del edificio que responde a diferentes configuraciones interiores de los espacios en las distintas alturas. La fachada se compone de tres pieles, siendo la última de ellas una celosía metálica de densidades variables. Esto hace desde el exterior, imperceptible la volumetría interior del edificio, alojando tanto espacios interiores como exteriores tras esa celosía. Incluso los balcones quedan ocultos tras aperturas y cierres de la fachada. Desde el interior, esta fachada recuerda a la imagen de cualquier paisaje vegetal repleto de árboles.

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Detalle pavimento exterior

Tras la visita al jardín de acceso, bajamos a la primera planta de sótano para conocer el espectacular auditorio cuya geometría se corresponde con la libre estructura de los pabellones exteriores. Construido a base de hormigón encofrado de tablilla vista, los volúmenes, reflejo de la geometría de la planta superior, se horadan para abrirse al escenario.

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Donde en la superficie aparecía la malla metálica, en el sótano se encuentran listones de madera que repiten el mismo ritmo.

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Gimnasio Maravillas – Alejandro de la Sota

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Boceto original del arquitecto

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Esta obra finalizada en 1962, fue toda una hazaña estructural, ubicando parte de las aulas de la escuela en las cerchas que cubren el gimnasio del colegio. En aquella época, las grandes dimensiones de las cerchas de hierro parecían anunciar la construcción de un gran puente. Nadie esperaba desde luego que se tratara de la cubierta de una cancha de colegio.

Esperando que nos enseñaran el gimnasio, fue una grata sorpresa el comprobar que íbamos a conocer también las aulas superiores, la biblioteca y el patio superior ubicado en la azotea.

El diseño de las cerchas de 20m de longitud responde a la necesidad de iluminar tanto las aulas como el gimnasio sin renunciar a una imponente altura libre en este último espacio y  resolver problemas urbanos.

Además la geometría de las cerchas facilita la utilización lectiva de las aulas, remarcando el espacio destinado a las gradas, que culmina en la parte del docente. Al fondo, grandes ventanales introducen la luz natural que ilumina también el gimnasio.

En la biblioteca, situada en la planta superior, de la Sota proyectó cada detalle, cuidando el diseño del mobiliario al milímetro. Destaca toda la conducción del cableado visto en el techo, hoy en día algo habitual pero atrevido en aquella época. Además tuvo especial cuidado en el diseño de los muebles que alojarían los aparatos de calefacción y refrigeración y en el diseño de la conducción de la iluminación artificial hasta las mesas de la biblioteca.

Al situar el patio exterior en la azotea, el arquitecto logró duplicar la superficie de juegos al aire libre. Se trata de un patio escolar privilegiado, con unas vistas espectaculares, delimitado por una valla de protección metálica que juega con el conjunto actuando de fachada.

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Vistas desde el patio del colegio situado en la azotea

Se trata de una obra coherente desde su imagen general hasta el mínimo detalle, motivado siempre más por la necesidad que por un estilo arquitectónico determinado.

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Para finalizar mi experiencia en la Open House de Madrid, me inscribí para visitar el Campus Repsol de Rafael de la Hoz hijo. ¡Menudo acierto! Una increíble y completa visita de 50 minutos a un espectacular edificio. Tan interesante y extensa que se merece por méritos propios un post completo.

Por este motivo, la próxima semana os hablaré del Campus Repsol, la mejor manera de terminar una iniciativa cultural que nos permite a los amantes de la arquitectura, conocerla desde dentro.

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Estructura de marcos de acero del Campus Repsol

Todas las fotografías, excepto las del interior del Edificio Castelar, están hechas por mi. Si las compartes, recuerda mencionar la fuente.

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